Eliminar las disparidades en el área de la salud: Mandato
para crear una nueva agenda de investigación
En el transcurso de las últimas dos décadas ha habido notable
progreso en el mejoramiento del estado de salud de la población
de los Estados Unidos. Estas mejoras, se pueden atribuir parcialmente
a los avances en la tecnología, la investigación, la promoción
del cuidado médico y las intervenciones de promoción para prevenir
las enfermedades. A pesar del reciente progreso y mejoramiento
en el estado de salud de la nación, no todos los segmentos
de la población se han beneficiado de la misma manera. Existe
un prolongado y bien documentado patrón de disparidad que continúa
afectando a las poblaciones minoritarias racial y étnicamente
en las áreas de salud referentes a la prevalencia de enfermedad
e índices de enfermedad y muerte. El patrón de disparidad es
evidente tanto en los resultados de las intervenciones de cuidado
médico, como en el acceso y utilización del cuidado médico
por parte de estas poblaciones. Existe una compleja serie de
causas que han resultado en esta disparidad, pero estas causas
no se han documentado, ni entendido, en su totalidad. Es evidente,
sin embargo, que algunos de los factores contribuyentes son:
La pobreza desproporcional; la discriminación en el sistema
de servicios médicos; y la renuencia de las organizaciones
de cuidado médico en desarrollar y prestar servicios apropiados
cultural y lingüísticamente para los individuos de diversas
poblaciones raciales, étnicas y culturales.
La Iniciativa para eliminar las disparidades
raciales y étnicas
en el área de la salud (Initiative to Eliminate Racial and
Ethnic Disparities in Health) se creó en 1998 bajo el patrocinio
del Departamento de salud y servicios sociales de los Estados
Unidos (U. S. Department of Health and Human Services, DHHS).
La iniciativa trata de confrontar seis puntos de disparidad
en el área de la salud como sus objetivos incluyendo: La detección
y manejo de tratamiento del cáncer; las enfermedades cardiovasculares;
la diabetes; la mortandad infantil; el VIH/SIDA y las vacunaciones
infantiles y de adultos. La política directiva del DHHS es
eliminar las disparidades en el área de la salud; un mensaje
bienvenido e innovativo que merece reconocimiento. Es una declaración
audaz en el campo de la salud pública, en el sentido de que
declara que ya no es aceptable el solamente lograr reducciones
pequeñas e incrementales en las disparidades de salud entre
las diversas poblaciones del país.
Eliminar las disparidades de salud entre los
grupos raciales y étnicos de la nación es una tarea apremiante. La comunidad
de cuidado médico no puede alcanzar esta meta por sí misma.
Esto es debido a que muchos de los elementos que determinan
el bienestar están fuera del área del cuidado de la salud y
la medicina. La tarea de eliminar las disparidades de salud
requerirá esfuerzos contributivos nuevos e innovativos, es
decir, la colaboración y alianza de diversos sectores de la
comunidad que necesitarán nuevos métodos, protocolos e intervenciones,
todos basados en investigación sólida. También será necesario
crear una nueva agenda de investigación, incluyendo cambios
fundamentales en el diseño, ejecución y diseminación de resultados
de la investigación, en un esfuerzo en el que contribuyan las
diversas comunidades raciales y étnicas.
Existen obstáculos significativos para el desarrollo y ejecución
de una nueva agenda de investigación en la que se consoliden
las contribuciones de diversas comunidades y una amplia variedad
de organizaciones y programas específicamente diseñados para
el cuidado de salud básico. Estos obstáculos incluyen, mas
no se limitan, a los siguientes:
- Algunos de los miembros de los grupos minoritarios
de diversas razas y etnicidades se rehúsan a participar en estudios de
investigación debido a que históricamente no sienten confianza
en el sistema, dado que en experiencias pasadas en proyectos
de investigación del sistema de cuidado médico han sido víctimas
de racismo, prejuicio investigativo o se les ha explotado.
- Algunas de las comunidades raciales no se
han beneficiado en igual proporción que otros cuando han
participado en este tipo de investigaciones.
- Existe una variedad de valores culturales,
sociales, religiosos y espirituales ligados a las creencias
de ciertos grupos
en cuanto a la salud y el cuidado médico. Estos inhiben e
incluso impiden la participación de ciertos individuos o
grupos en los protocolos y estudios de investigación.
- Los miembros de grupos de diversas razas
y etnicidades quienes han ingresado recientemente a los
Estados Unidos
no están acostumbrados ni quieren participar en investigación
que se lleve a cabo de acuerdo a los parámetros y metodologías
tradicionales norteamericanos.
- En muchas facultades e instituciones de
educación superior
nunca han enseñado, ni tampoco usan, metodologías de investigación
culturalmente apropiadas y que permitan la participación
de los grupos investigados.
- Los patrocinadores de la investigación han sido lentos
en incorporar en sus propuestas y contratos los principios
de investigación culturalmente apropiada, los diseños de
investigación interactivos y participativos y la participación
de grupos de abogacía política. Es más, los grupos a cargo
de la revisión de los métodos de investigación y los funcionarios
a cargo de aceptar propuestas de investigación frecuentemente
no cuentan con la capacitación necesaria para poder evaluar
este tipo de investigación.
Fundamentos para el desarrollo
de la investigación culturalmente
apropiada en el área del cuidado médico básico
Existen numerosas razones que justifican
la necesidad de desarrollar investigación culturalmente apropiada en el área
del cuidado médico básico. En este resumen de política, el
Centro nacional para el cuidado médico culturalmente apropiado
(National Center for Cultural Competence, NCCC) explorará cinco
de ellas:
1. Las metodologías de investigación culturalmente apropiadas
son un elemento esencial para responder a la desconfianza
que sienten los grupos minoritarios hacia la investigación
Por largo tiempo ha existido una marcada
desconfianza que se siente entre las comunidades de diversas
razas hacia los
proyectos de investigación, particularmente las comunidades
de color y también entre otros grupos de diversas culturas
de raza blanca. Es bien documentado que las comunidades desfavorecidas
política, social y culturalmente tienden a sentir profunda
desconfianza de los investigadores y otros profesionales (Sieber,
1992). Tal desconfianza y percepciones han surgido debido a
experiencias pasadas y, desafortunadamente también actuales,
que estos grupos minoritarios han tenido al estar en contacto
con los sistemas de cuidado médico del país. Algunas personas
en estas comunidades dirían que esta desconfianza es plenamente
justificada. Es así, entonces, que estas poblaciones tradicionalmente
contemplan la investigación con desconfianza, temor y miedo
de nuevamente ser víctimas de maltrato. Al hacer amplia publicidad
de proyectos de investigación tales como el de Tuskegee, se
refuerzan los sentimientos de desconfianza. Los efectos negativos
de este estudio aún ahora tienen ramificaciones entre ciertos
segmentos de la población afro americana (Stevens, 1995).
Es más probable que la investigación tenga validez y relevancia
para los grupos que se quieren estudiar, si estos proyectos
y propuestas demuestran que se han basado en los principios
culturales apropiados y que los proveedores, investigadores
o miembros del equipo de investigación cuenten con la capacitación
cultural apropiada (Brandt, et al.,1999). Los resultados de
la investigación resultarán ser más valiosos si los grupos
bajo estudio están involucrados en el proyecto y son participantes
activos en todas las fases del proceso de investigación.
2. Los métodos de investigación apropiados son necesarios
como una forma de mitigar las tan prolongadamente usadas
metodologías de investigación de exclusión y para asegurar
la reciprocidad con las comunidades demográficamente diversificadas.
La renuencia de los miembros de las comunidades
diversificadas a participar en la investigación se debe a que nunca han visto
los beneficios específicos de la investigación y no se han
compartido con ellos los resultados obtenidos de los estudios
(Henderson, 1998). Históricamente, los miembros de las comunidades
diversificadas han sido la población objeto de los estudios,
pero en raras ocasiones han sido parte del proceso de toma
de decisiones; ni se les ha brindado la oportunidad de participar
a nivel igual que los demás investigadores. Otras de las razones
por las que los grupos de diversas razas y etnicidades no se
han beneficiado de la participación en proyectos de investigación
incluyen las siguientes:
- Los investigadores tienden a no solicitar
que las comunidades se involucren desde el principio de
los proyectos, lo tienden
a hacer hasta después de que han recibido financiamiento
para el proyecto;
- las metodologías y protocolos de investigación no prestan
atención sustantiva a las diferencias individuales existentes
entre los miembros pertenecientes a los grupos de diversas
razas y etnicidades;
- en raras ocasiones, la investigación toma
en cuenta y presenta ciertos aspectos inherentes a las
comunidades, como sus fuerzas
y su capacidad de enfrentar y adaptarse a las vicisitudes;
típicamente, el grupo o comunidad investigado se presenta
desde un punto de vista negativo;
- los resultados de los proyectos de investigación
se han usado de tal manera que se promueven los conceptos
de superioridad
racial, o los defectos entre los grupos investigados;
- los resultados de la investigación han tenido
poco efecto en el mejoramiento del estado de salud general
dentro de
la comunidad, o en la salud de sus miembros;
- los resultados de la investigación no se han distribuido
de tal manera que sean útiles para los miembros de la comunidad
o del grupo; y
- los proyectos de investigación raramente han tenido resultados
positivos en el aspecto económico para las comunidades, en
el área de empleo y la reciprocidad con las comunidades participantes.
La mayoría de los obstáculos que se acaban de mencionar
pueden ser mitigados cuando se usan metodologías de investigación
culturalmente apropiadas. "El conocimiento de las culturas
bajo estudio debe ser un elemento básico del proceso de investigación
en su totalidad. El simple hecho de incluir en la muestra de
investigación a una comunidad en particular que ha carecido
de servicios, o que una comunidad de este tipo sea el objeto
de los resultados de la investigación, no hace que el proyecto
sea uno automáticamente multicultural. Los conceptos culturales
tienen que ser parte esencial y crucial de la investigación
en su totalidad, incluyendo la planificación, desarrollo de
teorías, instrumentación, análisis, ejecución e interpretación.
Si esto no es así, el proyecto carecerá de validez y precisión
entre las culturas involucradas" (Brandt, 1999). La participación
activa de los individuos, grupos y comunidades que se estudian
es un elemento integral de invalorable importancia del proceso
de investigación.
La investigación culturalmente apropiada se caracteriza por
la inclusión de la acción participativa y el uso de metodologías
con base en la abogacía a favor de los grupos involucrados.
Este tipo de investigación refuerza la eficacia del trabajo
de los profesionales, las organizaciones y los sistemas de
servicios, dado que les proporciona información verdaderamente
relevante y precisa. De esta manera, ellos pueden aumentar
la eficacia del trabajo de sus organizaciones. Además da poder
a las comunidades de diversos grupos raciales y les proporciona
el conocimiento y capacitación para entender los asuntos de
salud que les afectan y cómo su propia intervención beneficiará a
sus comunidades. La investigación culturalmente apropiada también
debe incorporar la reciprocidad, que se demuestra en los beneficios
que derivan en las comunidades participantes gracias a los
recursos financieros ubicados en la comunidad y los resultados
del estudio.
3. La necesidad de tener información sobre
la salud de los grupos de diversas razas y etnicidades
es una urgente.
Es esencial contar con datos e información sobre los diversos
grupos raciales. Con estos datos es como se puede desarrollar
el conocimiento, identificar los factores de riesgo y factores
positivos, y diseñar y ejecutar los tratamientos e intervenciones
de prevención, programas de educación pública y políticas o
reglamentos de la salud. Existe un gran número de obstáculos
que impide el proceso de recolección de estos datos. Incluyen,
mas no se limitan a los siguientes:
- Existe un sinnúmero de diferentes creencias y definiciones
del término "raza" y lo que quiere decir la raza en los contextos
social, político y biológico (Goode, T.D., 2000).
- Las metodologías de muestreo de las encuestas nacionales
generalmente incluyen un número limitado de miembros de grupos
de diversas razas, etnicidades e idiomas. Este tipo de muestreo
hace difícil sacar conclusiones en cuanto a las epidemiología
de las enfermedades.
- Los encargados de desarrollar políticas a los niveles federal,
estatal y local has estado poco dispuestos a hacer un mandato
que requiera que se recolecte la información racial para
los programas de salud y servicios sociales. Por ejemplo,
los grupos de abogacía no pudieron ganar litigios contra
la Administración de financiamiento de cuidado médico y el
Departamento de salud y servicios sociales de tal manera
que se cambiaran los formularios de recolección de datos
que actualmente se usan entre los pacientes de los sistemas
de Medicare o Medicaid y sus proveedores de cuidado médico.
Estas formas no incluyen datos de raza o etnicidad (Madison
v. Sálala, 80F. 3d 6th Cir. 1996).
Sin los datos estadísticos comprensivos necesarios para describir
los asuntos de salud y su impacto en las diversas poblaciones
del país es imposible desarrollar las políticas de salud, los
servicios y las intervenciones para beneficiarlas. La meta
de eliminación de las disparidades en el área de la salud pública
seguirá eludiéndonos al no contar con los datos para poder
tener un impacto eficaz y medir el progreso de las intervenciones.
4. Se necesita investigación que documente las variaciones
de reacción a los tratamientos entre los diferentes grupos
raciales y étnicos.
Los investigadores han descubierto que la
aplicación de
conceptos, teorías, instrumentos y procedimientos generales
no es apropiada para trabajar con los grupos de diversas culturas
(Caldwell, et al, 1999). Sufrimos de una escasez de literatura
y estudios empíricos que: (1) traten de enfrentar los retos
metodológicos de llevar a cabo investigación para poblaciones
diversificadas; (2) documenten variaciones dentro de los grupos
raciales y étnicos y entre un grupo y otro; y (3) delinien
las diferentes reacciones entre los grupos raciales y étnicos
ante las intervenciones de educación de salud y otros tipos
de educación. Por ejemplo, una reciente revisión de la investigación
que se concentra en dos áreas de disparidad de la salud muestran
lo siguiente:
- A pesar de que los pacientes afro americanos
que reciben diálisis reciben menores dosis de hemodiálisis que los pacientes
blancos bajo circunstancias iguales, el grupo afro americano
tiene mejores cifras de supervivencia cuando reciben diálisis
que los pacientes de raza blanca (Owens, et al., 1998).
- Como segmento de la población, los asiáticos y los nativos
de las islas del Pacífico tienen la más alta mortandad debido
a ciertos tipos de cáncer (cáncer de pecho, pulmón, hígado
y estómago). La investigación indica que los retos para proveer
programas de prevención y control del cáncer para estas poblaciones
son difíciles porque existen diversas influencias de carácter
cultural, niveles de aculturación, mensajes de tabaco en
los medios masivos de comunicación tanto en inglés, como
en sus idiomas nativos (Chen, 1998). Los estudios sugieren
que estas poblaciones específicas responderían mejor a intervenciones
de educación que contaran con (1) mensajes en los que se
presentaran interacciones entre miembros de sus poblaciones
que no sean profesionales y de grupos étnicos similares y
(2) mensajes que consideren factores culturales y de idioma.
Es imperativo que la agenda de investigación general reconozca
la importancia crítica de estos aspectos culturales y que esta
información se agregue al conocimiento necesario para poder
lograr la meta de eliminación de las disparidades de salud
entre los grupos raciales y étnicos.
5. Existe la necesidad de contar con investigación que
valide la eficacia de las iniciativas cultural y lingüísticamente
apropiadas en las intervenciones de prestación de cuidado
médico.
La actual literatura sobre el tema hace énfasis en el papel
que desempeñan los proveedores en la prestación de servicios
de cuidado médico cultural y lingüísticamente apropiados. Sin
embargo, hay muchos menos documentos que se concentran en las áreas
de desarrollo de políticas e investigación. Por ejemplo, a
pesar de que la investigación ha tocado en manera general las
similitudes y diferencias entre los grupos raciales y étnicos,
ha habido poco énfasis en validar las intervenciones de cuidado
médico y educación de salud que incorporan principios y prácticas
para prestar servicios cultural y lingüísticamente apropiados.
Estos estudios deben simultáneamente incorporar la eficacia
de los principios cultural y lingüísticamente apropiados con
los beneficios de estas intervenciones en términos de costos,
ambos puntos aparecen sólo esporádicamente en la literatura
actual. La investigación del cuidado médico básico podría desempeñar
un papel crucial en lo referente a este tema.
Crear alianzas de contribución para el desarrollo de una
agenda de investigación culturalmente apropiada: El papel que
desempeñan las organizaciones de cuidado médico básico Establecer coaliciones de investigación con base en las
comunidades es una estrategia viable con el fin de responder
a los retos inherentes en el esfuerzo de eliminar las disparidades
en el área de la salud y para también así desarrollar una agenda
de investigación que sea culturalmente apropiada para los grupos
involucrados. Uno de los más importantes principios del desarrollo
de la investigación culturalmente apropiada involucra la combinación
de una multitud de elementos, organizaciones e individuos.
Entre ellos: redes sociales naturales, informales, de apoyo
y de asistencia dentro de una comunidad (por ejemplo, asociaciones
de vecinos, civiles y de abogacía, comerciantes locales o del
vecindario, alianzas de grupos, organizaciones étnicas, sociales,
espirituales y religiosas, líderes espirituales, y curanderos,
medios de comunicación de la comunidad, etc.) (Cross
et al.,
1989). La subsistencia de estas alianzas se asegura a través
de las políticas o reglamentos de las organizaciones de prestación
de servicios médicos básicos que, a su vez, apoyan a las comunidades
en donde se encuentran como una parte integral de los esfuerzos
de investigación colaborativos.
Este tipo de investigación de acción participativa también
es una poderosa herramienta para el desarrollo de metodologías
de investigación culturalmente apropiadas. La introducción
de los modelos de investigación participativa y culturalmente
apropiada genera conocimiento que, a su vez, promueve alianzas
entre organizaciones e individuos aparentemente disímiles,
refuerza la capacidad interna de las comunidades y, eventualmente,
fortalece a las organizaciones y grupos con base en la comunidad
dedicados a mejorar la condición de la salud de las poblaciones
diversificadas. La investigación de acción participativa permite
que los investigadores observen las áreas en las que la comunidad
es fuerte, las necesidades y las circunstancias que tienen
impacto en los individuos a quienes quieren asistir. También
ofrece oportunidades para que la comunidad aprenda a cerca
de los usos, requisitos, limitaciones y beneficios que les
puede brindar la investigación. Cuando los participantes del
programa están involucrados en la recolección y el uso del
conocimiento investigativo... les permite a diversos grupos
de personas tomar acciones en manera colectiva y en base a
decisiones que se han tomado con conocimiento (Selener, 1990).
Un beneficio significativo de este tipo de modelo de investigación
es la alianza de diversos grupos e individuos, y los prepara
a tomar y sostener acciones de cambio en sus esfuerzos por
mejorar la calidad del cuidado médico.
El proceso de creación de una sociedad culturalmente equilibrada
es un continuo de desarrollo. Esta tabla se ha diseñado para
marcar las etapas progresivas del continuo en la creación de
servicios culturalmente apropiados que pueden mostrar las organizaciones
en su propio progreso dentro del continuo, que sucede en dos
etapas. Estas características han sido adaptadas y se han expandido
en base al trabajo original de Cross
et al., de varias maneras:
(1) para asegurar que sean relevantes para las organizaciones
que prestan servicios de cuidado médico básico; (2) para incorporar
elementos importantes de la lista de revisión del Resumen de
política#1 del NCCC (Cohen & Goode, 1999); (3) para enfatizar
el papel que desempeñan las organizaciones de cuidado médico
básico en el proceso de investigación.
Características importantes
que deben cumplir las organizaciones que tratan de proporcionar
servicios culturalmente
apropiados
Servicios culturalmente apropiados
- Crear un documento que declare la misión de la organización
y sus principios, fundamentos y valores que incluyan la prestación
de servicios culturalmente apropiados.
- Ejecutar políticas o reglamentos y procedimientos que sirvan
como la base para ejecutar un modelo de servicio que incorpore
la prestación de servicios culturalmente apropiados.
- Desarrollar estructuras que permitan que
los pacientes y otros miembros de la comunidad participen
en los procesos
de planificación, prestación de servicios y evaluación.
- Ejecutar políticas o reglamentos para reclutar, contratar
y mantener una fuerza de trabajo culturalmente diversificada
y con capacitación en prestación de servicios culturalmente
apropiados.
- Proveer apoyo fiscal e incentivos para promover
el mejoramiento de la prestación de servicios culturalmente
apropiados a los niveles de mesa directiva, agencia, programa
y personal.
- Dedicar recursos para llevar a cabo auto
evaluaciones a nivel de organización.
Contar con capacidad cultural apropiada
- Continuar el proceso de adquisición de nuevo conocimiento
con base en las prácticas de prestación de servicios cultural
y lingüísticamente apropiados a través de iniciativas de
investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos, intervenciones
y programas de educación sobre la salud.
- Emplear a personal y consultantes que cuenten
con la experiencia cultural y lingüística en las áreas de prestación de servicios
de cuidado médico, educación al paciente e investigación
culturalmente apropiados.
- Publicar y distribuir los hallazgos en cuanto
a la educación
al paciente y las prácticas e intervenciones de cuidado médico
que hayan comprobado ser prometedoras.
- Constantemente seguir el proceso de desarrollo
para continuar el mejoramiento y la expansión de las capacidades de la organización.
- Abogar a favor y con los individuos, niños
y familias de las poblaciones que tradicionalmente han
carecido de servicios
apropiados.
- Establecer y mantener alianzas con grupos
diversos en el campo del cuidado médico y fuera de éste
cuando sea apropiado.
Lista para facilitar el
desarrollo de políticas o reglamentos,
estructuras y alianzas que apoyen una agenda de investigación
culturalmente apropiada en la prestación de servicios médicos
básicos
Si bien es cierto que las organizaciones
de prestación de
cuidado médico tienen estructuras y políticas que rigen su
participación en la investigación, pocas de ellas han incorporado
mandatos que incorporen los componentes de capacitación cultural
y los diseños de acción participativa de investigación. La
siguiente lista de revisión ha sido diseñada para asistir a
las organizaciones de cuidado médico básico a que desarrollen
políticas o reglamentos, estructuras y prácticas que apoyen
las alianzas para crear una agenda de investigación culturalmente
apropiada.
Si una organización / programa de prestación de cuidado
médico lleva a cabo, o participa, en la investigación ¿cuenta
con los siguientes elementos?:
- Políticas o reglamentos que requieran que las iniciativas
de investigación usen metodologías de participación de acción
culturalmente apropiadas y que incluyan la participación
activa de los pacientes y miembros u organizaciones clave
de la comunidad en todos los aspectos del proceso de investigación
(por ejemplo: diseño, muestreo, instrumentación, recolección
de datos, análisis y distribución de resultados).
- Una política de organización que delinie las consideraciones éticas
que justifican el llevar a cabo y participar en iniciativas
de investigación.
- Estructuras organizacionales y recursos
para participar en, y reunir, alianzas de grupos que trabajan
en un amplio
rango de campos de la salud, servicios sociales y el medio
ambiente. Áreas de impacto significativo en las vidas de
las poblaciones de diversas razas, etnicidades y culturas.
- Políticas o reglamentos y estructuras que requieran que
hayan reuniones con los miembros de las diversas comunidades
y con los encargados de esfuerzos de abogacía con el fin
de determinar cuáles son los principales problemas y necesidades
de salud de las comunidades. Esta información servirá para
desarrollar esfuerzos colaborativos de investigación.
Políticas o reglamentos, estructuras y procedimientos que
permitan la recolección, mantenimiento y análisis sistemáticos
de la información sobre la salud de los grupos raciales y étnicos
a los cuales se prestan servicios.
- Políticas o reglamentos y prácticas que apoyen la participación
del personal de la institución en mesas de revisión de procedimientos
de investigación de universidades y otras organizaciones
dedicadas principalmente a la investigación del área de la
salud.
- Políticas o reglamentos, procedimientos y prácticas que
apoyen procesos de reciprocidad e intercambio con las comunidades
miembros de las alianzas de investigación (por ejemplo: beneficios
económicos, empleo y otros recursos).
- Políticas y reglamentos, estructuras y recursos para promover
que se escriban solicitudes de patrocinio y de contratos
que sean esfuerzos colaborativos con otras organizaciones
que lleven a cabo proyectos de investigación con el fin de
eliminar las disparidades entre grupos raciales en el área
de la salud.
- Personal, o empleados y consultantes que
cuenten con la experiencia necesaria para llevar a cabo
investigación que
incorpore elementos culturales apropiados y metodologías
de acción participativa.
- Recursos, políticas o reglamentos y prácticas para distribuir
información a los pacientes y las comunidades, acerca de
los beneficios que podrían obtener al participar y colaborar
en los proyectos de investigación.
- Políticas o reglamentos y estructuras que permitan reducir
las diferencias que existen actualmente en la investigación
y que tienen un impacto negativo en las prácticas clínicas
y servicios para los diversos grupos raciales y étnicos.
Incluyendo en:
- personal que periódicamente esté a cargo de revisar
los estudios investigativos y los hallazgos y evidencia
que vayan surgiendo de éstos.
- Un mecanismo que permita analizar
los hallazgos y lo que éstos implican para el desarrollo de políticas,
protocolos clínicos y educación al paciente.
- políticas o reglamentos, estructuras y prácticas
que permitan llevar a cabo proyectos de educación pública
en los cuales se difundan los hallazgos de la investigación
significativos para las poblaciones de las comunidades
a las que se prestan servicios.
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para preparar este documento
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Para obtener más información
Para obtener más información en cuanto a los temas que se
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Autores:
Tawara D. Goode, MA, Directora del National
Center for Cultural Competence
Georgetown University Child Development Center
A University Affiliated Program
Sharonlyn Harrison, Ph.D., Directora
asociada de investigación, distribución y evaluación
Developmental Disabilities Institute, Wayne State University
Otros contribuyentes:
James L. Mason, Ph.D., Asistente de profesor
Graduate School of Social Work, Portland State
University
& NCCC Senior Policy
Consultant
Ira SenGupta, M.A., Administradora de programas
culturalmente apropiados
Cross Cultural Health Care Program, Seattle,
WA
Personal
e internos de NCCC que ayudaron a recopilar las referencias
bibliográficas:
Wendy Jones, M. Ed., M.S.W.
Suganya Sockalingam, Ph.D.
Maria-Christina Stewart
Editora:
Lisa Lopez